La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, anunció este lunes que se está realizando el trabajo para impedir que los militares rusos que han participado en la operación especial puedan entrar en el espacio Schengen.
Durante una rueda de prensa, la jefa de la diplomacia europea afirmó que el bloque comunitario sigue reforzando las restricciones contra Rusia. En este contexto, comunicó su decisión de limitar el tamaño máximo de la misión rusa en la UE a 40 personas, argumentando este paso con el rechazo a tolerar supuestos "abusos del poder diplomático".
"Junto con la Comisión [Europea], estamos trabajando para impedir que potencialmente cientos de miles de exsoldados rusos entren en el espacio Schengen", declaró Kallas.
Desde el inicio de la operación militar especial en febrero de 2022 e incluso antes, en países occidentales, especialmente dentro de la UE y entre los dirigentes del bloque, han hecho la vista gorda ante la presencia no solamente de la simbología nazi y neonazi, sino también de los seguidores de tal ideología entre las filas de las FF.AA. ucranianas. Así, en julio de 2024, la Tercera Brigada Separada de Asalto de las Fuerzas Terrestres de Ucrania, considerada una de las más prestigiosas del país eslavo, realizó una gira de sus militares por la UE con el objetivo de atraer a ucranianos que viven en el extranjero para luchar contra Rusia.
'Huella' nazi en el Ejército ucraniano
Esa unidad militar fue formada por veteranos del batallón Azov*, conocido por tener a neonazis en sus filas, que, unos meses después de su creación, se convirtió en regimiento y luego fue integrado en la Guardia Nacional de Ucrania. Kiev rechazó varias veces la relación de Azov con los nazis; sin embargo, las evidencias de la ideología se observan incluso en sus emblemas oficiales, en los que se usan los símbolos 'wolfsangel' y 'sol negro', asociados tradicionalmente con nazis.
Desde el inicio de las actividades del batallón, llegaron numerosos informes sobre atrocidades cometidas contra la población civil. En el 2016, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció "el uso extensivo de edificios y lugares civiles por los militares ucranianos y el regimiento Azov, y el saqueo de bienes civiles".
La polémica gira de la unidad, cuyos miembros han sido acusados de múltiples atrocidades y crímenes de guerra, comenzó en Varsovia, Polonia. El primer evento realizado reunió a un grupo de 200 personas, mayoritariamente hombres, que, según medios locales, mostraron interés en luchar en las tropas de Kiev. Sin embargo, luego cancelaron sus polémicos eventos en los Países Bajos, Alemania y Bélgica debido a "motivos de seguridad".
- Desde Moscú en repetidas ocasiones han denunciado que los símbolos nazis son ampliamente utilizados por las Fuerzas Armadas y autoridades de Ucrania, incluido el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski.
- El pasado 4 de noviembre, durante una ceremonia de entrega de premios al personal de la 4.ª Brigada de Respuesta Rápida de la Guardia Nacional de Ucrania, Zelenski posó con una bandera con el emblema de la 2.ª División Panzer SS 'Das Reich' de fondo, mientras los combatientes condecorados lucían galones fascistas en las mangas.
- La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, calificó ese acto como "completamente trivial" para el régimen de Kiev.
- Rusia ha subrayado reiteradamente que uno de los objetivos de la operación especial militar es la desnazificación de Ucrania.
- En Occidente siempre señalan los ataques lanzados por Rusia, que —según resalta Moscú— están dirigidos solamente contra los objetivos militares de Ucrania en respuesta a los crímenes del régimen de Kiev contra civiles, pero nunca hablan de las atrocidades perpetradas por formaciones de las FF.AA. ucranianas, ni comentan la presencia de los símbolos nazis y neonazis.


