"Estados Unidos es, con diferencia, el mayor productor de petróleo del mundo, así que cuando los precios del petróleo suben, ganamos mucho dinero", sostuvo en la red Truth Social el presidente del país norteamericano, Donald Trump.
En este sentido, asumió como mandatario el riesgo relacionado con su agresión contra Irán para proteger a Oriente Medio "y, de hecho, al mundo" de las presuntas armas nucleares que Irán podría desarrollar. "Jamás dejaré que eso suceda", reiteró Trump, en referencia al imaginario peligro.
Por su parte, las autoridades de Irán y, en particular, su presidente actual, Masud Pezeshkian, han asegurado en múltiples ocasiones que el país persa no busca poseer armas nucleares y, por esta razón, está dispuesto a dialogar con el mundo sobre sus proyectos nucleares pacíficos.
Desde que se inició el ataque unilateral de EE.UU. e Israel contra Irán ha habido una gran volatilidad en los precios energéticos, especialmente por el taponamiento en el estrecho de Ormuz, ante las amenazas del país persa contra los que deseen atravesar la vía marítima.
El 11 de marzo Trump evitó especificar cuándo pondrá fin a los bombardeos contra Irán. Condicionó su conclusión al establecimiento de un nuevo gobierno en el país persa.


