El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, corre el riesgo de perder su cargo después de que se conozcan los resultados de las elecciones locales que se celebran este jueves, informa Associated Press.
El Partido Laborista podría sufrir una derrota aplastante en las elecciones de consejos en toda Inglaterra y en las asambleas semiautónomas de Escocia y Gales.
Dado que la popularidad del primer ministro está por los suelos debido a la débil economía y a repetidos escándalos, los partidos de oposición están presentando estas votaciones como un referéndum sobre Starmer y su gobierno, que lleva dos años en el poder.
Analistas sugieren que el Partido Laborista perderá bastante más de la mitad de los 2.500 escaños que defiende en los consejos locales ingleses. Se prevé que pierda votos a favor de partidos tanto de izquierda como de derecha, especialmente beneficiando al Partido Verde en Londres y a Reform UK en los antiguos bastiones laboristas de clase trabajadora del norte de Inglaterra.
Las próximas elecciones nacionales deben celebrarse en el Reino Unido en 2029. Pero es posible que una derrota este jueves pueda llevar al Partido Laborista a acelerar la dimisión de su líder, indica AP.
Popularidad por los suelos
La popularidad de Starmer ronda el 19 %, mientras que cerca del 70 % de los británicos no aprueban su labor.
La situación se agravó considerablemente con el nombramiento por parte de Starmer de Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en EE.UU., quien posteriormente resultó estar vinculado al depredador sexual Jeffrey Epstein.
Starmer ganó las elecciones en julio de 2024. Durante su campaña prometió crecimiento económico, rehabilitación de los servicios públicos deteriorados y el alivio del coste de vida, recuerda AP. Según el medio, estos objetivos se hicieron menos realistas con el comienzo de la guerra de EE.UU. contra Irán, que llevó al bloqueo del suministro de petróleo a través del estrecho de Ormuz.


