Irán está considerando permitir que algunos países europeos lleven a cabo tareas de desminado en el estrecho de Ormuz. La medida sería una posible concesión para avanzar hacia un acuerdo que normalice el tráfico marítimo en este paso estratégico y, al mismo tiempo, facilite las negociaciones con Estados Unidos, informó este martes Bloomberg.
Aunque la República Islámica ha reiterado públicamente que no permitirá la participación de países extranjeros en el retiro de explosivos, diplomáticos familiarizados con el asunto señalaron a la agencia que Teherán ha suavizado su postura en reuniones privadas durante las últimas semanas.
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De concretarse, la iniciativa podría ofrecer garantías de seguridad al sector naviero y al mercado asegurador. Sin embargo, las fuentes subrayaron que cualquier misión europea dependería de las garantías de protección que Irán otorgue a los buques involucrados y de que un alto el fuego resulte sostenible. Cabe recordar que Teherán exige el control de la vía marítima y el cobro de tasas por su uso, una condición que EE.UU. se opone con firmeza.
¿Hacía una un acuerdo por el estrecho de Ormuz?
En la misma jornada, The New York Times reportó que el país persa y Omán están cerca de concretar un acuerdo para reabrir el tránsito marítimo. Aunque el tratado podría aliviar una de las urgencias políticas más inmediatas para la Administración de Donald Trump, también otorgaría a la República Islámica una influencia estratégica regional de la que carecía antes del conflicto, iniciado hace cinco meses.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, enfatizó que su país no sostiene negociaciones con Washington y que los diálogos actuales se limitan a Omán.
Baghaei explicó que el propósito de las conversaciones con Mascate es definir, con su asesoría, un mecanismo provisional para la seguridad marítima. Según el portavoz, "las negociaciones son bilaterales entre los dos Gobiernos ribereños". Añadió que "otros [actores] ciertamente pueden aparecer como constructivos o destructivos, pero el asunto incumbe a Irán y Omán", y subrayó que "lo que ocurra después debe decidirse".
El portavoz insistió en que el estrecho de Ormuz no fue cerrado por desacuerdos entre Irán y Omán, sino por la "agresión" de Estados Unidos desde el 28 de febrero, en referencia a las tensiones militares en la zona. Baghaei señaló que "mientras continúen el bloqueo naval y las fechorías de Estados Unidos, y mientras sigan todas las violaciones que ha cometido, no ocurrirá nada especial en la situación del estrecho".
Entretanto, Trump lanzó amenazas contra Irán en la víspera y advirtió que el país persa podría enfrentarse a una "decapitación" si no se alcanza un acuerdo para el cese de las hostilidades. "Creo que tal vez consigamos algo, quiero darles hasta la última oportunidad antes de decapitarlos", aseveró en un encuentro con la prensa desde la Casa Blanca. "Va a ser muy difícil llevar a cabo lo que habíamos planeado, aún lo tenemos planeado. Ya veremos qué pasa", agregó.


