Hunter Biden, hijo del expresidente estadounidense Joe Biden, habló el lunes con el periodista Tucker Carlson, que le preguntó por la polémica historia de su portátil. La controversia se remonta a 2019, cuando John Paul Mac Isaac, propietario de un taller de reparación de ordenadores en Wilmington, Delaware, afirmó haber recibido un dispositivo que pertenecía a Biden y posteriormente entregó su contenido al FBI.
El caso salió a la luz en octubre de 2020, pocas semanas antes de las elecciones presidenciales estadounidenses. El 14 de ese mes, el New York Post publicó una serie de informaciones basadas en correos electrónicos y otros archivos que supuestamente estaban en el aparato. Entre los materiales figuraban comunicaciones relacionadas con los negocios de Hunter Biden en Ucrania y China.
Durante la conversación, Carlson le preguntó a Biden si había dejado una computadora portátil en ese taller. También indicó que personas vinculadas a Israel y al primer ministro Benjamín Netanyahu se habían acercado a él cuando trabajaba en Fox News para ofrecerle ese material.
"No. Y esto es lo que he dicho una y otra vez. No tengo absolutamente ningún recuerdo de haber dejado un portátil en el establecimiento de John Paul Mac Isaac", respondió Biden.
Hunter Biden se refirió, además, al testimonio del propietario del local, John Paul Mac Isaac, quien tiene una discapacidad visual y declaró públicamente que no recordaba haberlo visto, así como que no podría identificarlo. Biden, asimismo, aseveró que en las cámaras de seguridad del establecimiento no se conservaban imágenes relativas a ese momento.
Según Hunter, lo que luego Mac Isaac entregó al FBI no fue un portátil, sino un disco duro con un conjunto limitado de información. El hijo del expresidente sostuvo que a partir de ese dispositivo se habría difundido una cantidad de datos mucho mayor, y que expertos forenses apuntaron que todo el material vinculado con el supuesto portátil no podía proceder de un único aparato.
El hijo de Joe Biden aseguró que su contenido almacenado en la nube fue hackeado. Sin embargo, reconoció que no dispone de pruebas forenses digitales que permitan identificar al responsable.


