Se espera que el secretario del Ejército de EE.UU., Dan Driscoll, deje su cargo antes de que termine el año, o incluso antes, tras meses de tensiones con el secretario de Guerra, Pete Hegseth, según fuentes citadas este viernes por The Wall Street Journal.
De acuerdo con esas fuentes, Driscoll y su familia se trasladaron este verano desde su residencia oficial en la Base Conjunta Myer-Henderson Hall, en Virginia, a Carolina del Norte. Desde entonces, él ocupa un apartamento más pequeño dentro de la base. Hasta ahora, ni el Pentágono ni Driscoll han comentado públicamente la información.
La posible salida se produciría en un momento de fuerte inestabilidad en la cúpula militar estadounidense. En abril, Hegseth destituyó sin explicaciones al general Randy George como jefe de Estado Mayor del Ejército, y el presidente Donald Trump aún no ha designado a un sustituto permanente. De forma interina, el cargo lo ejerce el general Christopher LaNeve.
Si Driscoll deja el puesto, el Ejército quedaría sin un responsable confirmado por el Senado, mientras Washington intenta gestionar el conflicto con Irán, ya prolongado durante seis meses. Su salida también profundizaría la agitación interna en el Pentágono durante el segundo mandato de Trump, marcada por otros ceses de alto nivel, entre ellos los de la jefa de Operaciones Navales, Lisa Franchetti, y el subjefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, Jim Slife.


