Chile es un país que cuenta con paisajes que parecen de otro planeta. Sus cielos despejados, disponibles prácticamente todo el año, lo han convertido en una parada obligada para quienes disfrutan de observar las estrellas, pero la atracción de este territorio va mucho más allá. En este país, los relatos desafían lo conocido; la búsqueda de la verdad ha llamado la atención de científicos, investigadores del fenómeno ovni y miles de turistas que se preguntan si estamos solos en el universo o si las maravillas que vemos son obra de seres de otras galaxias.
Geoglifos y enigmas en el desierto de Atacama
El desierto de Atacama es un punto fascinante debido a sus paisajes áridos, evocadores de los de Marte. En el norte de Chile se encuentra una de las exposiciones al aire libre más impactantes del mundo: los geoglifos. Estas figuras enormes fueron plasmadas por culturas prehispánicas utilizando técnicas rupestres para representar su cosmovisión.
Aunque la arqueología sugiere que son técnicas sencillas y que la capacidad humana es tremenda, muchos mitos rodean su origen. Un ejemplo es el Gigante de Atacama, la figura antropomorfa más grande del mundo. Debido a su posición en un punto caliente de avistamiento de ovnis y su visibilidad desde el aire, algunos sostienen la hipótesis de que podría ser una señal para seres extraterrestres. No obstante, el astrónomo Pablo González señala que este geoglifo tiene un vínculo con el sol y el solsticio.
La capital de la ufología: La Serena y los relatos de Paihuano
La ciudad de La Serena, en la región de Coquimbo, es reconocida como la capital de la ufología. Allí se ubica el único museo de Chile dedicado al tema, que resguarda la historia de la investigación ufológica mediante fotografías, maquetas y boletines. Uno de los casos más mediáticos es el del cabo Armando Valdés, quien en 1977, tras presenciar luces misteriosas, regresó de su guardia con la barba crecida y un mensaje enigmático: "Ustedes no saben quiénes somos ni de dónde venimos, pero le aseguro que pronto volveremos".
Por otro lado, en la comuna de Paihuano persiste el relato del 'Roswell chileno'. Lucinda Rojas, una testigo de 77 años, relata haber visto un gran platillo volador de color plomo que se estrelló en el cerro Las Mollacas en 1998. Según su testimonio, tras el impacto, las autoridades y la NASA realizaron un operativo en completo hermetismo.
Magnetismo y dudas en el Valle del Elqui
El magnetismo también es parte de la leyenda en el Valle del Elqui. En la Quebrada de Paihuano existe un fenómeno inusual donde los vehículos, al ser puestos en neutro en una zona sin pendiente, comienzan a retroceder por sí solos.
Más allá de las disputas sobre quién posee la verdad, en Chile conviven diversas posturas: quienes buscan acercarse a lo desconocido, quienes lo niegan todo y quienes aprovechan el movimiento para el turismo. Al final, bajo el cielo estelar de Chile, las preguntas sobre nuestra existencia permanecen sin respuesta.

