Antes de abandonar China tras la visita oficial de Donald Trump, realizada esta semana, la delegación estadounidense se deshizo de todos los artículos que, según se informó, les habían sido entregados por las autoridades chinas. La información fue difundida por Emily Goodin, corresponsal del New York Post en la Casa Blanca.
En una publicación en X, la periodista precisó que entre esos objetos había credenciales, teléfonos desechables destinados al personal de la Casa Blanca e insignias para los integrantes de la delegación. De acuerdo con su relato, los funcionarios estadounidenses reunieron todo el material y lo arrojaron a "un contenedor de basura al pie de las escaleras" del avión, antes de emprender el regreso a EE.UU. Goodin añadió: "No se permite nada procedente de China en el avión".
Esta es la primera visita de un mandatario estadounidense a China en ocho años. El presidente chino, Xi Jinpig, la calificó como "histórica", ya que el año 2026 supone un hito importante para los pueblos de ambos países.
Durante la visita, los funcionarios estadounidenses, incluido Trump, permanecieron "bajo confinamiento digital" y evitaron llevar sus celulares, informa Fox News. Las delegaciones que viajan a China suelen utilizar únicamente dispositivos simples y 'limpios', ordenadores portátiles temporales y sistemas de comunicación estrictamente controlados.


